jueves, 7 de febrero de 2008

Copito de Nieve

Dayán, hoy me he puesto tierno después de verlo.

Le echaba de menos, pensaba que nunca más iba a volver a hablar de él. Pero no, hoy he vuelto a recordar lo cariñoso y encantador que era, con su pelo blanco, su peculiar dentadura...

Ya sabes de quién te hablo, ¿verdad?


¿Cómo? ¿Que no sabías que me refería a Copito de Nieve?

Quizás lo del pelo blanco y la dentadura te haya confundido. Pero no habrás pensado que hablaba del innombrable, ¿verdad? No te equivoques, a ese que se atreve a opinar de lo que no le incumbe no le tengo ningún tipo de cariño, aunque no me importaría tirarle cacahuetes como hacía la gente con Copito.


Imagen: http://www.taringa.net/